Náutica

El mar vuelve a recibir a los regatistas Alfonso Fernández y Leopoldo Barreto


Ambos nautas tienen marcado en rojo el Campeonato de España de Láser que se celebrará en Ibiza

TENERIFE | Los regatistas del Real Club Náutico de Tenerife, Alfonso Fernández y Leopoldo Barreto, han iniciado su puesta a punto de cara a los próximos objetivos. A pesar de que el parón por la propagación del coronavirus golpeó de lleno a la temporada, ya pueden volver a entrenar y fijar su mirada en varios campeonatos, aunque el nauta Leopoldo Barreto deberá recuperarse primero de su lesión en la rodilla izquierda.   

El frenazo en seco que provocó la COVID-19 en plena campaña, se produjo cuando Alfonso Fernández se había proclamado recientemente campeón de la Copa de España Láser Standard en Torrevieja. “Estaba a un nivel alto, había hecho un buen campeonato y luego tocaba encerrarse en casa”, pero fue una situación que asumió con naturalidad porque “es lo que había y hay que seguir adelante”. Igualmente, estar en casa confinado, asegura, “tampoco me supuso un problema porque al final quería echarle horas a la parte física para estar mejor”. En este sentido, “estuve en mi casa con mis padres y prácticamente todos los días hacía físico. A pesar de la situación, nos podíamos mantener en forma”. 

Asimismo, para su compañero nauta, Leopoldo Barreto, el parón llegó cuando estaba en las Islas Baleares, “unos días antes de la Mallorca Sailing Center Regatta. Iba a servir como entrenamiento para preparar el Trofeo Princesa Sofía y la Wolrd Cup de Génova, que teníamos dos semanas después”. Ambas eran clasificatorias para el equipo preolímpico que se formaría con vistas a los Juegos Olímpicos de 2024 y su cancelación “tiene claras consecuencias en la campaña, puesto que se tendrán que seleccionar otras regatas distintas para conseguir la clasificación del equipo nacional, pero todavía no sabemos cuáles serán”, aseveró.

Mientras, Barreto, también aprovechó estos meses para cuidarse físicamente gracias a “mi preparador físico que elaboró un plan de entrenamientos con ejercicios que podía realizar con botellas de agua, elásticos y con mi peso corporal. Además, fabriqué yo mismo una máquina de colgado, una especie de simulador del barco, con unos tablones de madera, ya que esa postura, en específico, es un aspecto esencial para competir en la clase Láser”. Asimismo, ambos regatistas pudieron prestarle más atención a su formación académica y “la mayor parte del tiempo lo pasé estudiando, ya que este año empecé la universidad y opté por la Ingeniería Mecánica”. Mientras, Fernández, afirma que la preparación física “lo compaginé con los estudios en Farmacia porque la carrera exige bastante”.

El regreso paulatino a la nueva normalidad “coincidió con los exámenes finales, por lo que entrenar en el agua ha sido bastante complicado. He entrenado pocos días, empecé hace un par de semanas y he podido navegar muy poco. Pero ahora que ya podemos salir de casa, voy a preparadores físicos, gimnasios y poder hacer, al menos, más efectivo el ejercicio”, continuó explicando Alfonso Fernández. Sin embargo, para su compañero, “al principio fue bastante duro porque hay posturas y movimientos que realizas en el barco que difícilmente puedes entrenar en casa. Sin embargo, volver a tener contacto con el barco después de meses sin navegar fue una sensación increíble, a la vez que agotador”. Lamentablemente, ahora está centrado en ejercicios de rehabilitación, ya que “hace un par de semanas tuve una sobrecarga en la pierna derecha, causándome un dolor intenso en la rodilla”. Pero, el lado positivo es que “me he lesionado en esta época, que es solo de entrenamientos, y no antes de una competición importante”.

El objetivo a corto plazo para el nauta Leopoldo Barreto es “recuperarme lo antes posible de la lesión y continuar con los entrenamientos para conseguir buenos resultados en las competiciones que empiezan en el mes de septiembre”. Destacan la regata Kieler Woche en Alemania y el Campeonato de España en Ibiza, además, del Campeonato de Europa sub21 en Montenegro a finales de octubre. En esta línea, Alfonso Fernández, asegura que el Nacional en tierras baleares “creo que nos va a beneficiar bastante porque es una zona de más calma y septiembre es una época que no suele haber mucho viento y eso es algo que nos beneficia, es un punto a favor”.

Después de tanto tiempo sin competir, la cita en Ibiza “sería el primer campeonato en el que nos estamos enfocando más, pero no hay ningún planning ahora mismo, todo está colgando de un hilo”, aseguró Fernández. Sin embargo, no cree que la forma de competir y las pruebas en sí mismas, sufran un gran cambio con respecto a cómo se realizaban antes. “Está claro que, sobre todo, las primeras competiciones serán mucho más restrictivas con respecto a las medidas de seguridad, pero la vela es un deporte individual, no exige tanto contacto entre unos competidores y otros”. Sin embargo, el aforo sí se verá afectado, con lo cual las plazas en muchas pruebas se verán reducidas. Es una posibilidad que no asusta a los nautas ya que “al final cuanta más gente compita, más difícil es, hay más competitividad”.

Las secuelas de la pandemia que azota a toda la sociedad, no solo se verán reflejadas en las competiciones, sino que “el presupuesto de las federaciones disminuirá a causa de la crisis y esto provocará que los propios regatistas tengan que invertir más dinero aún. Las consecuencias de la COVID-19 afectará de una forma u otra a todos”, aseveró Barreto. Personalmente y en el plano deportivo, “noté mucho la reducción en la capacidad aeróbica, pero ya estamos trabajando en ello de cara a las competiciones”; mientras que, para Fernández, “no poder estar en el agua, estar dos o tres meses sin navegar, hace que se pierda práctica y agilidad. Por eso intentamos cada día poder hacer los movimientos que realizamos en el barco en casa, para oxidarnos lo menos posible”, concluyó.